D E S T E L L O S D E L S A B E R

Por el Ing. Ricardo Vidal Manzo

ANECDOTARIO HISTÓRICO DE GRANDES HOMBRES  (Primera Parte)

La palabra “Anécdota”, de etimología griega, es plural de anécdotas, participio de ekdi-donai que significa: Publicar o dar a conocer, más la partícula negativa a. Con esta carga semántica, el término tiene el significado de aquello que aún no es conocido y ahora se declara.

La anécdota presenta aspectos, caras y facetas poco conocidas o claros de los hombres ilustres, mostrándolos despojados  de la máscara con que normalmente se presentan y posan para la Historia Oficial. La anécdota une corazón y pensamiento, razón y emotividad. Está revestida de la autoridad de quienes la relatan, ya que en gran número las anécdotas son cantos rodados de la historia llegados hasta nuestros días por medio de escritores de reputación y fama.

TODO ES CUESTIÓN DE EDUCACIÓN Y CRIANZA.

Licurgo, sabio legislador espartano del siglo IX antes de Cristo,, hacía honor a su fama. Crió en su palacio dos perros de la misma raza, a los que daba trato completamente distinto. A uno lo cuidaba con exceso, y comía cuanto quería y cuando quería. Al otro lo adiestró en la caza. Quiso un día mostrar a los espartanos la importancia de una educación correcta, y llevó a sus dos perros al ágora  o plaza pública. Ordenó que colocaran delante de los perros un plato der carne, y soltasen una liebre. Al instante el perro acostumbrado a comer cuanto quería, se lanzó sobre las viandas, mientras que el perro preparado para la caza corrió tras la liebre a la que dio alcance. Se dirigió al público y dijo: “Los dos perros son de la misma raza, pero mirad cómo los ha diferenciado la distinta educación recibida. Tampoco el hombre nace bueno o malo, trabajador u ocioso, coba5rde o valiente, la educación lo hace de una u otra forma.

TALES DE MILETO Y SU SECRETO.

El filósofo griego del siglo VI antes de Cristo, uno de los siete sabios de Grecia, Intuyó ser el agua origen de la vida, conocía la causa de los eclipses. Cuando el día 28 de mayo de 585 dijo que el sol iba a dejar de alumbrar momentáneamente, todos se rieron. Acertó, y desde entonces ya no se rieron de él. Pero como sabio era competente, como persona era muy patoso (torpe), y andaba siempre distraído y cayendo en cuantos hoyos y desniveles había en su camino, por lo que decían de él: “Mira tanto a las estrellas que no ve donde pone los pies. Cuando en vísperas de su muerte perdió la vista y ya no pudo observar el movimiento de los astros, exclamó: Gracias te doy, oh  Zeus, porque me acercas a ti, ya que desde la tierra no podía ver la grandeza y hermosura de las estrellas.

Preguntaron a Tales de  Mileto: Maestro, ¿Cuál es la más sorprendente cosa del mundo? No se lo pensó dos veces y dijo: “Sin duda un tirano longevo”

DESCONSUELO DE UN PADRE.

Solón, legislador griego nacido en Atenas el año de 641 antes de Cristo y otro de los “Siete sabios de Grecia”. Se mostraba desconsolados tras la pérdida de su hijo; como fuera incapaz de contener las lágrimas, sus amigos le dijeron: “No debes darte a la desesperación ni llorar de esa manera, porque el llanto no te devolverá al muchacho; no hay que pueda hacerlo. A lo que contestó el sabio: “Por eso lloro, porque no tiene remedio”

LA LEY ES DURA, PERO ES LA LEY.

Otro de los siete Sabios de Grecia Bias de Priene, nacido en aquella ciudad jonia (Ciudad en la costa asiática, región de la llamada Anatolia), en el 570 antes de Cristo, aunque misántropo y solitario, tuvo responsabilidades públicas. Como en cierta ocasión tuviera que firmar una pena de muerte, se echó a llorar tras  haberlo hecho. Le preguntaron por qué lloraba siendo así que había tenido en su mano  el condenar o0 absolver, y meneando negativamente la cabeza, dando rie4nda suelta a su  desconsuelo dijo: “No es cierto, no estaba en mi mano, my precisamente es lo que lamento, pues mientras la Ley  condenaba a quien mi corazón perdonaba, y me pedía su castigo, mi alma recomendaba compasión. Pero sólo soy un hombre a quien el Estado hizo juez.

PENSAMIENTOS DEL SABIO.

 

Preguntaron a Bias de Priene, uno de los siete sabios de Grecia, nacido en aquella ciudad jonia en el 570 antes de Cristo, que qué bicho le parecía más peligroso y contestó: De los salvajes, el tirano; y de los domésticos el adulador. Aseguraba que lo peor que podía pasarle a un hombre era ser incapaz de aprender a afrontar los reveses de la fortuna. Decía: “El ho0mbre debe aprender que la sabiduría es el único instrumento que tiene para pasar de la niñez a la edad anciana con dignidad y sin altanería, pues es su posesión más valiosa y menos perecedera.

EL DINERO PUEDE QUITAR LA FELICI DAD.

Dieron al poeta Anacronte de Teos cinco talentos de oro. Los tomó el cantor del amor, del vino y del placer, nacido hacia el 570 antes de Cristo, pero pasó la noche con tanto miedo y sobresaltos, temeroso de que lo mataran para robarle, a la mañana siguiente lo devolvió al rey diciendo: “tened, pues no lo estimo tanto para verme obligado a vivir atado a su posesión; quién es feliz sin él, con él podría ser desgraciado.

S A B I A   O B S E R V A C I Ó N

Anacarsis, noble escita, (Pueblo de origen iraní) que visitó Atenas en el siglo VI antes de Cristo, tenía escasa fe en las leyes escritas, sobre todo cuando estas contrariaban la apetencia de los poderosos. Como le preguntaran qué opinaba de las reformas legislativas de Solón, Contestó: Las leyes y las telas de araña se parecen mucho. Como quisieran saber que les encontraba el griego, agregó: “En su trama quedan atrapadas las moscas y otros insectos insignificantes; pero una alimaña rompe con facilidad las redes.

 

ENTRE LA TIMIDEZ Y LA MODESTIA

 

El fabulista griego del siglo VI antes de Cristo, Esopo, le decían sus admiradores: “Tus escritos te harán inmortal, tanto que no está lejos el día en que se te erijan estatuas”. Quedó el viejo poeta pensativo, y dijo. “¡Qué desgracia”. Se le preguntó por qué decía aquello, y respondió: “Porque mi joroba y mi fealdad quedaran perpetuadas en el mármol” A este mismo personaje, que había conseguido mantenerse íntegro a lo largo de su vida, como lo había conseguido, y contestó: “Haciendo lo contrario de lo que veía hacer a otros.

 

¿A Q U I E N   C O N T A R   L A S   P E N A S?

 

Se acercó sollozando un hombre a Confucio, filósofo chino muerto en el 479 antes de Cristo y le dijo: “Maestro, todos aquellos a quienes cuento mis defectos me dicen que soy indigno de vivir, y me zahieren” El sabio reformador de malas costumbres de su país, le contestó tranquilizador: “Está bien que conozcas tus limitaciones, pero también es importante conocer a quienes se las cuentas. Si es bueno confesarse pecador ante quien nos afea las torpezas y nos propone un plan para enmienda, es de ingenuos contarlas a quienes no nos quieren. No abras tu corazón delante del enemigo, ni la bolsa en presencia de los ladrones-.

Confucio reco0nvino una vez  a uno de sus discípulos que solía auto elogiarse con frecuencia. Como se viera reprendido, el discípulo se defendió diciendo: “Pero Maestro, es cierto lo que dije de mí, y todos saben que en la ocasión citada obré con rectitud y de acuerdo con tu doctrina. Confucio replicó amablemente: “No dudo que sea como dices, pero recuerda que no es bueno hablar bien ni mal de uno mismo, pues si lo haces nadie estará dispuesto a creerte en el primer caso, y en el segundo tenderán a hacerlo seguido:

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