DESTELLOS DEL SABER

Por el Ing. Ricardo Vidal Manzo

G R A N D E S   E S T A D I S T A S (Primera Parte)

Abraham Lincoln Franklin Delano Roosevelt

Nota: Datos de la Colección de Grandes Biografías.-De editores S.A.

Si fue Abraham Lincoln el mejor Presidente de los Estados Unidos, o lo fue franklin Delano Roosevelt, es algo que solo la historia, con todo su peso  y la perspectiva que otorga el tiempo, puede dilucidar: Lo único cierto es que ambos Presidentes fueron los artífices que consiguieron la victoria en sendas guerras. El primero, en la guerra civil, llamada de “Secesión” (Separación de una parte de un país para formar un Estado independiente o unirse a otro Estado), y el segundo en la guerra más terrible y cruel de todos los siglos, la Segunda Guerra mundial.

Y con todo esto, otra cosa hay de común en los dos; Lincoln vio prolongado su mandato presidencial en una segunda elección, en tanto que Roosevelt también vio alargada su estancia  en la casa Blanca, principalmente a causa de la guerra librada contra sus enemigos, los miembros del Eje nazi.

Por lo demás, pocas son las semejanzas entre los dos Presidentes. Lincoln, desde su asesinato en el teatro Ford de Washington, ha sido admirado, reverenciado y respetado por el mundo entero, como un Presidente mártir, digno defensor de los derechos negros. Fue él, en efecto, quién logró la emancipación, aunque a costa de una guerra cruel como lo son todas las guerras civiles. Cuando diversos Estados de la nación, por interés nefasto, deseaban que los negros  continuasen siendo esclavos, o sea mano de obra baratísima, Lincoln tuvo el valor de enfrentarse elementos demagógicos y proclamar que “todos los hombres son iguales ante la Ley y ante Dios” y fiel a este principio, no dudó en luchar hasta el fin para conseguir lo que se había propuesto. Y lo mismo que otro mártir en pro de los derechos humanos y de los negros, Luther King, también murió a manos de un fanático, en uno de los crímenes más repulsivos y más inútil4es  de los muchos que se han cometido  a lo largo de la Historia.

Fue Lincoln quien en cierta o0casión exclamó:

EL Todopoderoso tiene sus propias intenciones  y ¡ay del mundo por causa de los escándalos , más, ¡ay del hombre  por quien viene el escándalo!

Estas palabras, que en realidad son una cita  del Evangelio de mateo, demuestran bien a las claras  el carácter firme  y justo que poseía el Presidente de los Estados Unidos, Abraham Lincoln.

Fue el día 12 de febrero de 1809, en una cabaña situada en las tierras más bien estériles de Kentucky, donde Abraham Lincoln vino a este mundo.

Acababa de nacer un Presidente para Estados Unidos, y nada cabía presagiar en aquella criatura, más bien endeble, un tan alto destino.

La familia Lincoln procedía de Inglaterra. En 1637, un tal Samuel Lincoln, aprendiz de tejedor, abandonó la isla próxima a Europa y se trasladó a América, instalándose en Hingham, Massachussets. Más adelante los Lincoln se fueron estableciendo en Nueva Jersey, Virginia, Pennsylvania, hasta llegar finalmente a los páramos de Kentucky, donde Tomás Lincoln, a sus veintiocho años, se casó con Nancy Hanks, el 12 de junio de 1806, cuando Nancy contaba  con veintidós años de edad.

La futura madre de Abraham Lincoln era una mujer sencilla, por lo que se sabe, completamente analfabeta. Dennis hanks, su primo, la describió como “una persona de percepción notable, aguda, sagaz y astuta, muy intelectual por naturaleza con gran memoria y retentiva, afectuosa, religiosa y con inclinaciones espirituales e idealistas.

Continuaré más adelante con este interesante tema. Ing. Ricardo Vidal Manzo.

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