PALESTRA

Por Gilberto Cervantes Rivera, poeta de Cucharas

 

La gente esperaba en el 2010, cumplidos los cien años del último estallido revolucionario, un proceso armado que culminara con la destrucción de los privilegios que tienen atorados los cambios profundos que reclama la pobreza.

A cambio, López Obrador logra mediante los votos de millones de mexicanos, la llamada cuarta transformación, cuyos antecedentes son la guerra de independencia, la guerra de reforma y la revolución mexicana; la cuarta transformación debía llegar en la fecha señalada, pero por angas o angas, los grupos armados del país, no desencadenaron el estallido; a cambio Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojoza, le declara la guerra al narco organizado, siguiendo las órdenes de sus amos gringos, quienes  ya tenían tiempo planeando una venganza contra el pueblo mexicano, por condenar al consumo masificado de drogas, a la sociedad norteamericana. Es droga, se dijo durante años en México, mándenla al mercado yanqui, algo que se parece a una respuesta contra esa nación americana, por despacharse con la cuchara grande en materia de cobro de intereses sobre intereses, de la impagable deuda que contrajeron los malos gobiernos. Hoy se sabe que “debemos” pasados 10 billones de dólares; varios países latinos adoptaron la moratoria y no pasó nada; por ello esperamos que López Obrador decida algo en ese sentido o le pida a los narcos que la paguen como alguna vez lo quiso Rafael Caro Quintero; que cubran una de las tantas que deben. Es dinero, que sirva para algo tal riqueza proveniente del consumo incontenible de drogas por parte de las viejas y nuevas generaciones de mexicanos condenados a la enfermedad e irremediable muerte. Comparado con los ninis, la pobreza extrema y el desempleo, este flagelo no se puede remediar, los que hayan caído en sus garras, terminarán adentro de una caja en poco tiempo, dada la toxicidad de las drogas, como por ejemplo el sustituto de la heroína, el cual vino a bajar drásticamente el precio de la goma de opio. Pero lo que se me hace curioso es que ningún candidato ni el gobierno, ha lanzado campaña alguna en contra del consumo de alcohol y drogas; hubo un tiempo en que los periódicos y los medios de comunicación electrónicos, lanzaban sistemáticos llamados a no sembrar ni consumir productos que llevan a la enfermedad y la muerte. Deseable es que vuelva esa campaña, para dejar ya de ser cómplices pasivos de la delincuencia organizada; debe formar parte sustantiva de los propósitos regenerativos de la llamada cuarta transformación o revolución para 30 millones de mexicanos que decidieron darle una gran oportunidad a los ricos para que repartan la riqueza generada por el trabajo, de manera equitativa. Bien hicieron en apoyar a López Obrador los ricos como Carlos Slim, Alfonso Romo, Grupo Salinas Pliego, Grupo Televisa, entre otros, porque de otra manera, hubieran perdido familia y propiedades en un movimiento armado de mucho mayor alcance que el de 1910-1917, a través del cual murieron un millón de patriotas; la propia burguesía mexicana esperaba el estallido armado en el 2010, pero no se dio aunque ya se pronosticaba que dejaría mínimo 20 millones de muertos. No se dio gracias a Don Francisco I. Madero López Obrador, quien ha prometido que seguirán los privilegios económicos de los magistrados federales, de la Iglesia y las Fuerzas Armadas. El jonronero AMLO decidió mantenerse respetuoso del poder de los que mandan de facto en el país, sacrificando al Congreso de la Unión, al poder ejecutivo federal y las 32 delegaciones del país que de él dependen.  Y anda la rebatinga por los empleos que darán los delegados regionales, acomodándose desde ahorita los grupos que disputarán las gubernaturas del 2021. Erróneamente se piensa que los candidatos de ese entonces, a los que habrá de abanderar MORENA, ganarían otra vez gracias al efecto López Obrador, sobre lo cual disiento a profundidad; partidos socialistas como el Partido del Trabajo, podrían marcar la pauta y ser el parte aguas de una nueva esperanza para México; la senectocracia con la cual ha conformado López Obrador su gabinete cercano, nos dice que la nación nuestra no merece languidecer ante las arrugas y las piernas cansadas del sistema que habrá de imponer AMLO Presidente, a partir del primer día de diciembre próximo.  E insisto, la gente que sufragó por López Obrador y sus compañeros de fórmula, quieren ver acciones revolucionarias y no mejorales…PALESTRAZO: el próximo 16 de septiembre se manifestará el poder del pueblo ante su nuevo Presidente; en la Concha Acústica escucharemos que le espera a Nayarit con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador; queremos disfrutar de los beneficios de una patria amorosa y juarista por antonomasia.

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