Contralínea

Por Francisco Javier Villa

Impunidad, Causa de Conflictos Sociales

Desde hace muchos años, en Bahía de Banderas la impunidad en que se han invadido grandes predios, y que consecuentemente el gobierno estatal “se lava las manos” y permite que organizaciones sociales se entrometan para atraer “agua a su molino” y generar recursos “no tan limpios” utilizando grupos que obligan a los gobiernos a evitar los choques, las manifestaciones y los mítines en donde la gente se siente obligada a ir a las concentraciones, llámense marchas, paros, chantajes políticos y generar una fuerza que obliga a los políticos a ceder en cuestiones en donde la ley no existe, o sea que el invadir una propiedad privada para “entregar lotes y terrenos” a sabiendas que tienen dueño, pero que el gobierno, en este caso estatal cede a las presiones y al chantaje evitando que los legítimos propietarios les sea regresado ese bien que ha sido invadido.

En Bahía de Banderas las cosas han sido permitidas los casos de invasión de predios, como lo fueron hace muchos años, San Juan Papachula, Santa Rosa Tapachula, Villas Miramar, Bicentenario, Tierra Santa, El Guamuchil, que son el mejor ejemplo de la impunidad que prevalece, se han hecho intentos de desalojo como recientemente en San Clemente de Lima, en donde la policía Nayarit por parte de la Fiscalía General del Estado de Nayarit le respondió al propietario atendiendo la orden de un juez para desalojar un predio en donde las cosas están que arden.

La situación está de lo más enredada, en donde la autoridad municipal se he hecho “bolas” y simplemente voltea a lo que haga o deje de hacer el gobierno del estado pues “eso no les compete”, el municipio no puede hacer desalojos y mucho menos entrometerse en asuntos entre particulares, aunque eso genere un conflicto social y una carga más al erario público ya que tienen la obligación de apoyar a las familias que se han apoderado a la mala de terrenos privados, o sea que el gobierno del estado retrasa las medidas de justicia a los propietarios y pasan años forzando a generar una posesión libre y pacífica de tierras en donde ya se crearon familias, planteando colonias que finalmente generan costos para otorgarles servicios básicos, como es el agua potable, drenaje, seguridad pública, recolección de la basura, escuelas, hospitales o clínicas de salud, aunque después los tribunales agrarios le den la razón al verdadero dueño de los terrenos, ahí es donde “la puerca torció el rabo” ya que sus tierras están ocupadas por los “paracaidistas” y quienes ya construyeron casas, difícilmente podrá la autoridad ejercer la fuerza para cumplir con la orden del juez en su sentencia de ejecutar la liberación y desocupación de dichos terrenos, entonces sí, pudiera llegar a ser un conflicto social como lo que pasa en Mismaloya, o como lo que sucedió en cartolandia allá por el rumbo de La Desembocada, en donde intervino hasta el ejército para “sacar por la fuerza a los invasores”.

En Bahía de Banderas el caso de San Juan Papachula intervinieron las autoridades municipales para llegar a una conciliación, Héctor Paniagua Salazar convenció a los dueños para que aceptaran un pago por las tierras y con ello se comenzó a escriturar los lotes, en Santa Rosa Tapachula se busca hacer lo mismo, aunque ahí las cosas están de lo más complicadas ya que un decreto presidencial obliga primero cumplirlo para crear un nuevo Ejido que en estos momentos se denomina Centro de Población “Rancho Los Llanitos” quienes tienen más de 60 años con un juicio que ya ganaron, sólo que les falta lo más importante que el decreto y la sentencia se ejecute desde hace más de 10 años, muchos de los beneficiados ya fallecieron, pero los que quedan, así como los herederos tienen la certidumbre de que sus más de 200 hectáreas de la primera donación se haga efectiva, para enseguida hacer valida la segunda resolución presidencial en donde son casi 2000 hectáreas que están en un enorme conflicto que pudiera llevar un problema social ya que en casi toda la extensión existen fraccionamientos, colonias, empresas y más cosas que hace hasta imposible que se hagan.

Hablando de la primera donación presidencial tenemos aparte de Santa Rosa Tapachula, tierras agrícolas, Las Conchas, Villas de la Bahía, Infonavit San José, Valle de San José, Santa Fe, Jardines del Sol, Azul Turquesa.

En la segunda donación para el próximo ejido de Los Llanitos, están Casas Geo, Palma Real, Haciendas de San Vicente, La Misión, parte de Los Ángeles de San Vicente, Villas Miramar, Bicentenario y Tierra Santa, imaginemos el panorama desde el primer momento en que el tribunal agrario resuelva entregarles esas tierras invadidas. Mientras tanto el juicio agrario existe y tienen amparos que han estado siendo en desacato por las mismas autoridades estatales y municipales, las cosas se van a poner muy, pero muy calientes.

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