Un Comentario

SE SUFRE SEMBRANDO

Por Salas Bernáldez

Somos adultos. Hace mucho que dejamos de fantasear con el fútbol.


El fútbol y sus golpes nos enseñó que a las cosas hay que llamarlas por su nombre. 
A no maquillar las crisis pues eso en nada ayuda, amén de faltarle el respeto a los aficionados, a su sentido común.
Eso pasa con el Atlético Bahía FC, de la Liga Premier MX, actualmente pagando derecho de piso en este exigente circuito del fútbol profesional mexicano.
Sería fácil destrozarlos. Estimar que ya dos reveses son preocupantes en una zona donde la afición no es muy paciente.
Así es el fútbol. Da y quita.
Encumbra y desploma, pero en las crisis es el momento de endurecer la quijada y sacar el pecho porque sólo los jugadores tendrán que asumir su responsabilidad.
Tampoco vamos a ponerle lozas extras a la espalda. Ellos son los primeros en estar molestos por el costo Deportivo y social adverso de inicio de torneo.
Son las dos primeras fechas y aunque seguro vendrán otros descalabros también se espera que, estando abajo, ya se mire hacia arriba.
El equipo es joven, de calidad, pero ante Tepa este pasado domingo fueron dirigidos pie un técnico con unos cuantos días de trabajo.
Francisco Hernández también tendrá que reinventarse, obligado a mantener la cabeza fría.
El nivel del Tepa y de la Liga ya dio muestras de que el camino en esta primera parte del torneo estará sembrado de espinas.
Nadie les regalará nada.
Sin embargo tampoco debe tomarse como una tragedia. Las malas rachas las tiene cualquier equipo y no debe olvidarse que el equipo es nuevo, con talentos nayaritas que irán teniendo poco a poco sus oportunidades y habrá que apoyar a los nuestros.
Triste papel haríamos si ante los primeros nubarrones sacáramos la espada para pedir cabezas.
El equipo, pese a la caída ante el equipo de Enrique López Zarza, por momentos gustó y encendió la pasión en las tribunas.
Claro, derrotas son derrotas y a nadie le gustan, pero si dentro de todo el Atlético Bahía logró sobreponerse y apretar al Tepa en la segunda mitad, entonces significa que su potencial ahí está y sólo hace falta calmarse para liberarlo.
La afición de Bahía tuvo el domingo sentimientos encontrados: no le gustó el revés, pero gritó y gozó del espectáculo.
El fútbol es para eso, para liberar tensiones.
La asistencia fue espectacular y escuchar gritos de apoyo debe mover a la directiva a no bajar la guardia, a imprimir mayor trabajo porque las crisis sólo se enfrentan y resuelven con trabajo y no lamentaciones.
Insisto, no se deben maquillar las cosas, pero tampoco es cuestión de agredir a gente que está trayendo un espectáculo sano y arriesgando su dinero.
Este domingo al final vi directivos con el gesto duro, pero sin perder la verticalidad.
Trabajando bajo un clima infernal, tostados los rostros pero con un corazón animado.
Al ver esto nos debe obligar al apoyo incondicional. Darles el beneficio de la duda.
El fútbol, después de todo, no es una guerra.
Si es un negocio, una inversión y desde luego que se deben cuidar los intereses, pero sobre todo es una fiesta.
Para divertirse y emocionarse y sonreír.
Yo sentí que la afición en su momento mostró su descontento pero también la vi apasionarse y apoyar al equipo.
Esto ya es algo.
El camino es largo. Se sufrirá en este inicio, pero tendrá que llegarse a un destino.

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