“El TREN del DESPOJO”.

Los MEGA- PROYECTOS de AMLO traerán depredación y violaciones a los pueblos.

Previo a la llegada de AMLO: “Se pensaba que no nos matarían tanto”. Pese a la promesa, la opresión y la sangre siguieron su curso

Alianza de la Costa Verde

El TREN MAYA, el Corredor del Istmo de Tehuantepec y los Gasoductos de Morelos son megaproyectos que traerán desgracia a los pueblos indígenas, quienes implican expropiación y devastación de territorios, violaciones a la autonomía de las comunidades originarias, además de riesgos a las formas de vida popular y violencia ejercida tanto por particulares como por el Gobierno.

El Gobierno de AMLO impone una visión “colonialista” al apoyar megaproyectos.

El TREN MAYA no tiene nada de “Maya”.

El tren correctamente debe que ser llamado “El TREN del DESPOJO”: 15 estaciones, cada una con “subcentros de “desarrollo turístico” con capacidad para 50 mil personas”.

Significaría la “turistificación” de regiones enteras de Campeche, Yucatán y Quintana Roo y lleva consigo una  indiscriminada “mercantilización”.

FONATUR es el peor ejecutor de un macro-proyecto de esta naturaleza, dada su trayectoria de destrucción ambiental, no-profesionalidad, ineficiencia organizacional/administrativa documentada.

¡Un cambio de la cabeza de FONATUR no altera NADA!

El equipo de Andrés Manuel López Obrador minimiza los riesgos ambientales que implicará la construcción un tren de pasajeros de más de mil 500 kilómetros de extensión y que en cruzará sobre la Selva Maya, la segunda más grande de América.

Asegura que “no afectará al medio ambiente”.

Se omite que el nuevo gobierno tendrá que construir nueva vía en 872 kilómetros en la península de Yucatán y de esos, 426 kilómetros se trazarán en la selva para acercar a los turistas a la zona arqueológica de Calakmul.

En su defensa ha señalado que se utilizarán derechos de vía de la Comisión Federal de Electricidad y de las carreteras que ya están en funciones en la región.

“Ya se tiene un total de 95 por ciento de los derechos de vía que se requieren”, defiende Rogelio Jiménez Pons, quien ahora es el encargado de la obra por encabezar el  Fondo Nacional de Fomento al Turismo.

Sin embargo, cabe destacar que el derecho de vía de las instalaciones eléctricas y de las carreteras no es el mismo que requiere un trazo ferroviario para un tren de pasajeros que correrá a 160 kilómetros por hora.

Según Heber Uc, integrante del colectivo de semillas Much’ Kanan I’naj, el TREN MAYA es una obra que va más allá de la infraestructura y la inversión, que tendrá graves consecuencias en la región de la Península de Yucatán.

El “Tren del despojo” —como lo llamó— no es un medio de transporte sino un proyecto de inversión y de infraestructura de mil 500 kilómetros de recorrido a lo largo de 15 estaciones, cada una con “subcentros de desarrollo turístico con capacidad para 50 mil personas” , con todos sus impactos socio-ambientales. Generan conflictos sociales y desórden estructurales. Llega la droga, la prostitución y la destrucción del tejido social.

La TRAYECTORIA negra de FONATUR.

Los 10 errores de la fórmula obsoleta de proyectos de Desarrollo Turístico en MÉXICO.

1. NO se involucra a la población local en la planeación, ni en la construcción, ni en la operación.

2. La SUSTENTABILIDAD solamente existe en el papel. Los componentes básicos del desarrollo sustentable (económico, social y ambiental) están en completo desequilibro. Se han privilegiado los intereses económicos de desarrolladores inmobiliarios. Se han perdido de vista el componente social y sobre todo el ambiental 

3. Los destinos son seleccionados por su “atractividad  para el turista” (naturaleza intacta). Muchas veces no existe (o no se toma en cuenta) un diagnóstico de la situación económica, social y cultural de las poblaciones receptoras. Se niega aceptar limitaciones reales, como la falta de agua o su disponibilidad limitada.

4. Las promesas de empleo para los lugareños no se cumplen. Los inversionistas traen mano de obra barata de estados precarios de la República. Albergan a sus trabajadores en condiciones infra-humanas en “campos de concentración” en los poblados cercanos al desarrollo. Eso lleva a un crecimiento poblacional acelerado (migración), sin planeación.

5. Llega la droga, la prostitución y la destrucción del tejido social. Genera conflictos sociales y desórdenes estructurales en las zonas donde se ubican los proyectos.

6. Muchos de los empleos prometidos para la operación de los proyectos en realidad no son generados. Los que se generan en su mayoría son temporales, para no acumular antigüedad, también son mal pagados.

7.  NO hay un verdadero compromiso para una educación y capacitación de la población local. Promesas para la capacitación de los jóvenes de la región y la creación de incubadoras de negocio no se cumplen.

8.  Ubicación de los proyectos en zonas de escasa o nula infraestructura alrededor de los proyectos. La creación de toda la infraestructura alrededor de los proyectos casi siempre  “se carga” a las administraciones municipales y estatales. Estas casi nunca tienen los presupuestos adecuados.

9. La “buena “infraestructura se crea solo al interior (o muy cerca) de los proyectos, muchas veces de mala calidad.

10. Frecuentemente se induce la violación de los Planes Municipales de Desarrollo Urbano (se aumenta la densidad y/o la altura de construcción permitidas) con la promesas de “obras de beneficio social”. Propicia la corrupción. Las promesas de las obras en beneficio de la población local no se cumplen.

EN RESUMEN: Proyectos de FONATUR no se traducen en aumento del bienestar de la población, ni en la inclusión social, ni en el combate a la pobreza de la región. Las promesas sobre la protección del medio ambiente son meramente declaratorias

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