Dicen que el hecho de padecer alguna enfermedad no es pretexto para no trabajar si no todo lo contrario tal es el caso de María de la Luz  Ramírez una Señora de treinta y ocho años que desde muy pequeña sufre una enfermedad epiléptica y lucha por sobresalir para obtener dinero para mantener a su pequeño de siete años 

 

Ramón Rosales/La Opinión

María de la Luz Ramírez Ramos de 38 años de edad, vecina de El Porvenir con domicilio actual en 20 de noviembre numero 3  esta joven señora sufre desde pequeña una enfermedad epiléptica que ha marcado su vida con la sociedad, negándole la oportunidad de trabajo para no tener la obligación de proporcionarle los servicios médicos, pero esta señora es un ejemplo de vida a seguir por muchos, ya que su enfermedad no sido el obstáculo para trabajar en diferentes lugares.

El último de sus empleos fue en el MAYAN  que duró cinco años, obteniendo constancias en donde era felicitada por ser una persona trabajadora y puntual en lo que se refiere a su trabajo.

Durante ese tiempo demostró cualidades dignas de cualquier persona completamente sana, pero ese sueño se acabó ya que un día al estar trabajando sufrió un desmayo, dándose cuenta sus compañeros reportándola a sus jefes inmediatos, provocando el despido inmediato, llevándola a las oficinas para obligarla a firmar su renuncia sin recibir nada por los servicios prestados durante más de cinco años al grupo MAYAN PALACE.

Con su despido esta señora perdió los servicios médicos suspendiendo su tratamiento actualmente, pese a los esfuerzos de sus padres por proporcionarle sus estudios y  medicamentos, ya llegaron al límite acabando con el poco dinero que tenían, ya que provienen de gente humilde con avanzada edad  y piden si alguna autoridad los pueden ayudar con el tratamiento de su hija y pueda valerse por ella misma.

Ya que con un tratamiento y medicamentos adecuados a su enfermedad, ella ha demostrado que puede valerse por sí misma, proporcionándole alimentos y educación a su hijo.

Pero la vida de esta mujer ha sido de constantes sacrificios, actualmente uno de los actuales problemas es una deuda que contrajo con la Financiera Independencia, en donde pidió 6 mil pesos y durante más de cinco años los abogados de la financiera la atormentan día y noche, sin que quede saldada, a pesar de que sus padres la han abonado, engañando a sus padres de María de la Luz con asegurarles que la deuda  quedará saldada, cosa que es una mentira, ya que no les entregan recibo alguno por los pagos que les dan en efectivo a los abogados de la Financiera Independencia.

Ante todo esto, los afligidos padres de María así como ella misma, piden a las autoridades del municipio ayuda en asesoría legal para darle solución a sus problemas, así como ayuda médica para su enfermedad, para poder trabajar y poder mantener a su pequeño hijo de siete años de edad.