Luis Carlos Tejeda/La Opinión

 

Ayer por la tarde por el Boulevard Riviera Nayarit, chocaron dos vehículos, un taxi colectivo y un auto particular, en donde resultaron cuantiosos daños materiales y afortunadamente las personas que viajaban en ellos solo resultaron con lesiones menores.

Sobre los hechos se informó que estos ocurrieron a eso de las 13:25 horas de este domingo, cuando elementos de la Dirección de Tránsito Municipal fueron alertados sobre un choque entre dos vehículos, por lo que solicitaban la presencia de los agentes viales y al personal de los servicios de emergencias para que revisaran a unas personas que viajaban en un taxi, que resultó afectado en el accidente.

Al lugar se dirigieron los oficiales de Tránsito a bordo de las unidades a su cargo, arribando primeramente al sitio el patrullero Evaristo Correa García, quien al percatarse de dicho accidente, inmediatamente informa a su base operativa que se trata de dos vehículos involucrados, siendo como responsable uno de la marca Nissan, tipo Altima, en color Blanco, modelo 2013, con las placas de circulación JKW- 93-40, del estado de Jalisco, que conducía una persona del sexo masculino de nombre Edgar Efraín Vázquez Arambula, quien dijo tener su domicilio por Cerrada Luis Moya, número 492, en Villas Las Palmas, Puerto Vallarta.

De este conductor se dijo que al ir conduciendo su vehículo, de repente pierde el control y se impacta contra un vehículo de alquiler, este de la marca Nissan, tipo Urvan, en color Blanco, modelo 2012, con placas de circulación 97-04-MDC, del Transporte Público, de Nayarit, al servicio de taxi colectivo de Bahía de Banderas, con ruta Punta de Mita-Puerto Vallarta, que conducía quien dijo llamarse Francisco Jhovany Delgado Rodríguez, vecino de la calle Colombia, en la finca marcada con el número 15, en La Peñita de Jaltemba, Nayarit.

Informa el oficial que los daños son cuantiosos, por lo que al no llegar los involucrados a un común acuerdo, este ordena el levantamiento de los vehículos al personal de las grúas, quienes los remiten al corralón municipal, quedando estos como garantía y a disposición de las autoridades correspondientes al igual que los conductores que fueron llevados a las instalaciones de la Dirección de Tránsito, para practicarles el examen de alcoholemia y después quedaron a disposición del agente del Ministerio Público, esto para deslindar responsabilidades.