En las instalaciones del 86 Batallón de Infantería, encabezamos la Mesa Estatal de Construcción de la Paz y Seguridad, donde dimos seguimiento a las estrategias en curso junto a autoridades de los tres órdenes de gobierno, revisando operativos y zonas de atención prioritaria en el estado.
En este mismo espacio se llevó a cabo la incineración de narcóticos, objetos del delito y la destrucción de 592 máquinas tragamonedas aseguradas en distintas acciones operativas. Se realizó la quema de casi 2 toneladas y media de marihuana, así como de metanfetamina, cocaína y heroína.
He sido claro: es momento de arriesgar todo para ganarlo todo, y eso implica mantener un combate constante contra actividades que lastiman a nuestras comunidades y ponen en riesgo, especialmente, a las y los jóvenes.
También supervisamos el avance del camino de acceso al propio Batallón, una obra en la que se invierten 5 millones de pesos para fortalecer la conectividad hacia esta instalación estratégica y mejorar las condiciones en las que se desarrolla una labor fundamental para la paz en nuestro estado.
Este es el rumbo: actuar con firmeza frente a lo que daña, fortalecer nuestras capacidades y seguir trabajando en territorio para que la seguridad se traduzca en tranquilidad para las familias.






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