Convenio para estimular la “ECONOMÍA CIRCULAR” en Bahía de Banderas: El alcalde no sabía lo que firmó.

En esta semana Jaime Cuevas, firmó un Convenio de Colaboración sobre el “Desarrollo de un Modelo de ECONOMÍA CIRCULAR” con la Fundación AZTECA y el ITESO.

El concepto de la “ECONOMÍA CIRCULAR”, no es más que un vil engaño.

Muy lamentable que el alcalde de Bahía de Banderas nuevamente apuesta solamente al “RECICLAJE” y no promueve el “REDUCIR” y el “REUSAR”.

Alianza de la Costa Verda

La firma del Convenio de Colaboración con el ITESO y la Fundación AZTECA sirve nada más como pantalla para tapar la incompetencia de la administración pública de Bahía de Banderas ante la amenaza del COLAPSO CLIMÁTICO.

En esta semana el Dr. Jaime Cuevas, firmó en la ciudad de Guadalajara un Convenio de Colaboración “Desarrollo de un Modelo de ECONOMÍA CIRCULAR Inclusivo en la Región de Bahía de Banderas” entre el Gobierno Municipal, la Fundación Tecnológica AZTECA y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO).

Según el Convenio se busca redoblar esfuerzos para lograr incorporar esquemas de sostenibilidad económica, ambiental y social, que impulsen el uso de los recursos y residuos del municipio “a través del desarrollo económico de la generación de nuevas cadenas de valor y suministro, dejando atrás lo que conocemos comúnmente como producir, usar y tirar”.

Es obvio que el alcalde de Bahía de Banderas no sabía que estaba firmando.

Hablar de “desarrollo sostenible”, de “economía verde” o peor aún de “ECONOMÍA CIRCULAR”, no es más que un vil engaño, asegura Joan Martínez Alier, cuando el doctor en economía y maestro emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona fue invitado por la misma casa de estudios (Universidad Jesuita de Guadalajara) que ahora promueva la ECONOMIA CIRCULAR en conjunto con la Fundación AZTECA de Salinas Pliego

La economía humana es un subsistema del planeta Tierra, y la Tierra es un sistema finito. Y ningún subsistema puede crecer de manera indefinida si se encuentra constreñido por límites finitos. Desde hace mucho tiempo se han sucedido numerosas formulaciones para lograr conciliar la necesidad de crecimiento económico con la imposibilidad de trascender los límites físicos del planeta.

Los motivos son más que evidentes: Los efectos negativos de la actividad humana sobre los ecosistemas planetarios son crecientes, incluyendo entre ellos el principal y más peligroso: EL CAMBIO CLIMÁTICO.

La última de estas formulaciones, que abunda sobre conceptos como el Desarrollo Sostenible o el Crecimiento Verde, es la ECONOMÍA CIRCULAR Bajo la ilusión de la ECONOMÍA CIRCULAR, pareciera que el crecimiento puede continuar de manera ilimitada, pues estamos reciclando los residuos y convirtiéndolos en nuevos recursos. Por si fuera poco, cada vez somos más eficientes en el uso de recursos y necesitamos menos cantidad de los mismos para generar una unidad de valor añadido, o generando “nuevas cadenas de valor” como quieren la Fundación AZTECA y el ITESO.

Todo suena muy bien. Sin embargo, hay dos errores fundamentales.

El primero error es que siguen sin tenerse en cuenta leyes básicas de la física, como la Segunda Ley de la Termodinámica, que en una de sus acepciones vendría a decir algo así como que todo proceso implica un consumo de energía.

La aplicación en lo que nos ocupa es que el propio proceso de reciclaje de recursos implica, por un lado, una pérdida de recursos, pues el reciclaje no es posible al 100%,  y por otro, un gasto energético en el propio proceso de reciclado.

El segundo error es no tener en cuenta la Paradoja de Jevons, que nos dice que las mejoras en la eficiencia de uso de un recurso no siempre llevan a un menor uso del recurso, sino que pueden derivar, por el contrario, en un uso mayor.

El consume de Coca Cola aumenta continuamente. La Coca-Cola genera 200 mil botellas de plástico por minuto

Por eso el concepto de la ECONOMÍA CIRCULAR es un engaño.

Es muy lamentable que el alcalde de Bahía de Banderas nuevamente apuesta solamente al “RECICLAJE” y no promueve el “REDUCIR” o el “REUSAR”.

No se nos puede olvidar que el crecimiento económico siempre implicará un mayor uso de recursos, a pesar de todas las iniciativas de eficiencia de uso que se implementen o todos los programas de fomento del reciclado.

Por esto, no podemos dejarnos embelesar por conceptos como la ECONOMÍA CIRCULAR, que desvían el debate acerca de la necesidad o no del crecimiento económico y de sus consecuencias tanto ambientales como sociales.

En este sentido la firma del Convenio de Colaboración con el ITESO y la Fundación AZTECA es nada más que una hoja de parra para tapar la incompetencia de la administración pública de Bahía de Banderas ante la amenaza del COLAPSO CLIMÁTICO

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