Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Trump, el gigante con pies de barro

La firme respuesta de México y Canadá, de responder con la misma moneda, es decir, con la imposición de aranceles a productos #estadounidenses, Trump, no la esperaba. Empresarios, congresistas, economistas y sus propios asesores, informaron a Trump que los aranceles contra México y Canadá dispararán la inflación en EEUU. Inflación que Trump se comprometió a reducir. Tampoco esperaba las movilizaciones de mexicanos en EEUU que marcharon en California y Texas en repudio a sus inhumanas políticas migratorias. Igualmente le tomó por sorpresa la iniciativa de mexicanos, en ambos lados de la frontera, de organizar un #boicot comercial contra los productos y cadenas estadounidenses. En redes se lee: no más Coca Cola, ni Walmart, ni Starbucks, etc. Pero lo que más alarmó a Trump fue el anuncio de que Rusia abrirá su mercado de divisas para que México y Rusia puedan comercializar sin dólares (desdolarización). Medida que podría fortalecer el peso y el rublo y aumentar el intercambio comercial de ambos países. Trump se quedó atrapado en el tiempo, o como decimos en México: “tiene la percepción de la realidad alterada” pues parece no darse cuenta de que ya no vivimos en el mundo unipolar en el que EEUU era el mandamás. Ahora Trump se tiene que sentar a negociar, ahora las reglas no las impone él, ¿o no es cierto que fue él quien llamó a la presidenta Sheinbaum para hablar sobre los aranceles? ¿Se dobló? Es curioso que Trump haya anunciado esa llamada poco después de que declarara que los aranceles “dolerán un poco” a los (bolsillos) estadounidenses. Bienvenido al mundo tripolar, Donald Trump… No obstante mexicanos no hay que bajar guardia, unámonos y demostremos de que estamos hechos… es tiempo de preferir lo hecho en México y sobre todo no caer en confianza.


Descubre más desde LA OPINIÓN DE BAHÍA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario