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Geraldine Ponce: el declive de una administración que prometía estabilidad

Interesante la columna de Alejandro Almanza Aguilar, quien nos muestra el camino por donde se marcan los pasos de cada uno de los que pueden llegar a la recta del anhelo de ser el candidato de Morena al gobierno del estado el próximo 2027, y en donde se plasma de manera directa quienes se fortalecen y quienes se están “desinflando” en este paso que los ciudadanos de Nayarit están muy atentos, esto es lo que escribe: “En apenas cinco meses de su nueva gestión, Geraldine Ponce Méndez, la actual presidenta municipal de Tepic, ha experimentado un notable descenso en su popularidad. Según los indicadores, su aceptación ha caído poco más del 8%, es decir, casi un 1.8% por mes, un dato alarmante que refleja el descontento social hacia su gobierno municipal a pesar de buenos logros durante su administración. Aunque Geraldine Ponce Méndez logró posicionarse como una de las figuras políticas más populares e importante no sólo de la capital nayarita sino del estado durante los tres años previos a su reelección, gracias a obras públicas y mejoras en vialidades, por lo que su reciente desgaste político tiene raíces aún más profundas. La falta de empatía hacia las necesidades ciudadanas se ha convertido en el mayor reclamo de la población. La negativa de su administración a implementar descuentos o convenios de pago en servicios básicos como el agua potable y el predial, que beneficien a los ciudadanos en sus bolsillos está por demás alejado, aunado al elevado costo de multas y sanciones, han generado un sentimiento de frustración e indignación entre los ciudadanos de Tepic. Sin embargo, no toda es la responsabilidad que recae directamente sobre Geraldine Ponce. Es evidente que su entorno inmediato, particularmente por un reducido grupo de poder dentro de su administración que ha influido negativamente en su desempeño. En este grupo destaca el área de comunicación social, que en lugar de acercar a los medios y construir una narrativa favorable para ella y su administración, ha optado por restringir, amenazar y alejar a los comunicadores locales de su entorno político. Este comportamiento no solo ha debilitado la imagen de la presidenta de Tepic, sino que ha convertido los errores de su administración en diversos escándalos mediáticos que han afectado aún más su relación con la ciudadanía. Por otro lado, contrasta la figura del alcalde de Bahía de Banderas, Héctor Santana García, quien en el mismo periodo ha logrado un notable crecimiento político. Santana ha priorizado la empatía y el apoyo directo a su población, implementando descuentos y convenios en servicios públicos. Su cercanía con diversos sectores sociales y su habilidad para generar alianzas estratégicas lo han colocado como el mejor alcalde de Nayarit y entre los cuatro primeros a nivel nacional, según diversos rankings. El panorama para Geraldine Ponce es complicado. Aunque cuenta con el respaldo político de figuras nacionales como Claudia Sheinbaum, su deterioro en popularidad podría costarle no solo su proyección política, sino el respaldo necesario para futuros proyectos.  Geraldine Ponce debe replantear su estrategia de gobierno, enfocándose en recuperar la confianza de los ciudadanos mediante acciones concretas que demuestren sensibilidad y compromiso. Si bien cuenta con el respaldo de figuras políticas de peso, como la presidenta de México Claudia Sheinbaum, este respaldo no es suficiente para garantizar su permanencia o proyección política. La alcaldesa de Tepic debe realizar un golpe de timón en su administración, sacudiéndose de aquellos colaboradores que, lejos de fortalecer su gestión, han contribuido a socavarla. En política, la percepción lo es todo. Obras públicas y mejoras en infraestructura no son suficientes si el ciudadano no se siente escuchado ni apoyado. Geraldine Ponce aún está a tiempo de redirigir su administración, pero el reloj avanza y el pueblo, cansado, exige resultados tangibles y, sobre todo, empatía. La popularidad no es un recurso inagotable, y en política, el tiempo corre rápido. Geraldine Ponce aún tiene margen para revertir esta tendencia, pero para ello deberá mostrar empatía con los ciudadanos, tomar decisiones contundentes en su equipo de trabajo y, sobre todo, recuperar la confianza de un pueblo que, aunque cansado, aún espera ser escuchado”. Aunque todavía falta mucho trecho para buscar ocupar la posición del doctor Miguel Ángel Navarro Quintero, se mantiene a la cabeza desde hace varias semanas el alcalde e Bahía de Banderas, licenciado Héctor Javier Santana García, y como se ve, día a día fortalece más sus posibilidades de que uno oriundo del municipio 20 de Nayarit se consolide como el indicado para ser el candidato de su partido, vamos a seguir su paso muy de cerca.


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