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Plumazo 

Por Nayar Araiza López 

INJUVE mete las manos en la FEUAN

Funcionarios del Estado y ligados a MC, ni siquiera a MORENA, buscan imponer dirigencia estudiantil y desatan violencia en el Consejo Estudiantil de la UAN

En la Universidad Autónoma de Nayarit vuelve a aparecer el viejo fantasma de la intromisión política. Las acusaciones apuntan directamente hacia el director del Instituto Nayarita de la Juventud, Manuel Alberto Mendoza Esparza, quien con o sin el consentimiento del gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero, está interviniendo de manera burda en el proceso de renovación de la FEUAN.

A través de funcionarios del INJUVE, se opera políticamente y acosa a representantes estudiantiles en los municipios para intentar imponer a Wilber Cervantes Fernández, un fósil de 32 años como dirigente estudiantil, aun cuando no cuentan con el respaldo mayoritario dentro del Consejo de la FEUAN. La presión, las versiones falsas y la manipulación han comenzado a generar un ambiente de confrontación que ya escaló a hechos violentos, luego de que dos consejeros estudiantiles de preparatoria fueron agredidos por personas vinculadas a este grupo facineroso.

Lo grave del caso no es solamente la disputa interna universitaria del Consejo de la FEUAN, sino el uso de estructuras gubernamentales para influir en la vida autónoma de la universidad. Mientras el gobernador Navarro Quintero ha sostenido públicamente su compromiso de respetar la autonomía universitaria, las acciones atribuidas al director del INJUVE parecen enviar exactamente el mensaje contrario.

También es descarada la participación del expresidente de la FEUAN, Ángel Aldrete Lamas, identificado políticamente con Movimiento Ciudadano y con el grupo de Nacho Flores, más que con Morena. Incluso, funcionarios del INJUVE estarían engañando a estudiantes al asegurar que “es línea del gobernador” respaldar a este bloque de “fósiles” universitarios.

Resulta inadmisible que, en pleno 2026, todavía existan intentos por controlar a la FEUAN mediante operadores políticos externos y prácticas que recuerdan las peores etapas del porrismo universitario del pasado. La representación estudiantil debe surgir de la voluntad de los universitarios, no de intereses electoreros disfrazados de juventud institucional.

La autonomía universitaria no puede convertirse en discurso de ocasión. O se respeta de fondo o se traiciona desde dentro del propio gobierno. Va. Ver menos


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