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Contralínea

Por Francisco Javier Villa

Cortados con la misma Tijera

De pronto me llegaron recuerdos vividos hace unos años cuando el gobernador Roberto Sandoval Castañeda y el Fiscal en aquel entonces, Edgar Veytia, organizaron e hicieron un gran circo por la llegada del Huracán Patricia que a decir de ellos y de informaciones plagadas de errores, tal vez porque ni siquiera conocen la bahía de banderas, informaciones que hacen en un escritorio y con señales de satélites que no muestran claramente la posición donde se ubica Puerto Vallarta en Jalisco y Bahía de Banderas en Nayarit, en donde un gran cerco de la sierra madre occidental cubre la llegada de los vientos que vierte un ciclón o huracán, como quieran llamarlo, no es posible atravesar dichas montañas y mucho menos penetrar a una bahía que no tiene por donde penetren los fuertes vientos que son acompañados del fenómeno meteorológico.

En aquel entonces, el gobernador de Nayarit se quiso convertir en héroe “salvando a miles” de habitantes de este lado sur de la tierra de Coras, Huicholes y Mexicaneros”, crearon horas, mejor dicho días de pánico, de enorme temor a la gente que nunca antes habían sentido la llegada de fuertes vientos, la mayoría provenientes del centro de la república, o de lugares como Guerrero, Chiapas y Oaxaca en donde los huracanes “pegan con ganas” y hacen destrozos por todos lados, y de seguro con las informaciones que el gobierno del estado y de la región costera de los dos estados conurbados los puso en verdad nerviosos, con decirles que muchos se fueron esos días a Guadalajara, Tepic y hasta a la ciudad de México para que Patricia no les diera más que un susto.

Es posible que a Roberto Sandoval la fallaron los asesores, esos que son nativos de Puerto Vallarta o de los pueblos de la costa de Bahía de Banderas, ya que la gente que le dijo que el Huracán Patricia era de los más devastadores que hubieran existido, que con una categoría 5 y que venía directo a destrozar lo que se le atravesara en el camino, cosa de lo más ridículo, toda vez que un huracán se traslada por la costa hacia el norte o camina por el mar fuera de los litorales, siempre hacia el norte, nunca del centro hacia la costa, ya que de esa manera pudiera entrar a la bahía directamente, como ellos así lo habían entendido, razón por la que el día del acontecimiento, la fiscalía realizo “un toque de queda” y ordenaba a todos que no salieran de sus casas, enviaron vehículos equipados con bocinas para que nadie saliera, ya que “Patricia se los podría llevar volando” por las fuertes rachas de viento que traía.

Pero que fue lo que paso, Patricia se fue de largo, llego a Sinaloa e hizo estragos en los cultivos, mando al demonio las cosechas de jitomate, de chile y otros, mientras que en nuestra región solo dejo agua y más agua, Patricia casi se desvanecía en los cerros de Cabo Corrientes y dejaba una estela de daños en la Costa Alegre, en Colima, Sinaloa, por lo que cuando todo terminó el gobernador nayarita se sentía satisfecho porque no había pasado lo que los agoreros habían vaticinado, recuerdo que hasta se enojó cuando le dije que se había sobrepasado con sus operativos, que solamente creo temor, pánico y hasta la huida de muchos a lugares donde no se les acercara Patricia, con decirles que el SaSaSa me dijo: “A Villa, sabía que alguien me iba a cuestionar el operativo, quien más que tu” y eso que simplemente le hice una pequeña pregunta: “Gobernador porqué hacer tanta alharaca por un Huracán que los que nacimos aquí sabíamos que no puede atravesar las montañas que nos rodean”.

Ahora con Lorena las cosas casi se equiparaban, de nuevo el temor, el miedo del viento y el pánico surgió como aquella vez, no tan creciente como lo hizo Sandoval Castañeda, se cuidaron las formas, protección civil se preparó a la espera de algo grave, pero si el Huracán Lorena con Categoría 1 era mucho menor el problema ya que venía cargado de agua con vientos menos fuertes, que a su paso por Cihuatlán, Chamela, Barra de Navidad, Melaque y otros pueblos costeros destrozó cultivos y causó inundaciones, no fue el monstro que lo habían convertido, y de nuevo nuestra muralla que es la sierra Madre Occidental nos cubrió de su paso y lo mandó directo al estado de Sinaloa y Sonora, en estos momentos anda coqueteándole a Cabo San Lucas y el Sur de Baja California, con Lorena se fue Mario que cruzó el Océano Pacifico sin tocar la costa de Jalisco y Nayarit, ahora falta saber qué es lo que hará Narda ahora que complete su formación allá por el litoral de Oaxaca, ojala y que las autoridades no sigan con el mismo tenor de crear miedo y pánico a la población, es bueno estar preparados para una contingencia, pero solo por el agua que pudiera dejar en nuestra región y que provoquen avenidas de agua en los afluentes, con ello inundaciones peligrosas. Nunca se puede repetir lo de Kena que dejó hace unos años una colita en medio de la bahía que generó fuertes oleajes que se salieron de control y causó destrozos en edificios y negocios.  


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